
Villarrín de Campos cierra el Año del Centenario de Miguel Alonso Gómez con un brindis íntimo en su pueblo natal
Villarrín de Campos (Zamora), 30 de diciembre de 2025.
El Año del Centenario del nacimiento de Miguel Alonso Gómez, compositor, creador sonoro y figura imprescindible de la música contemporánea española del siglo XX, se ha cerrado en el lugar donde todo comenzó: Villarrín de Campos, su pueblo natal. Un cierre cargado de simbolismo, emoción y memoria, que ha reunido cultura, territorio y afectos en torno a un último brindis: Un vino con Miguel. El último brindis del Centenario.
Tras un año de intensa actividad cultural y divulgativa, la Fundación Patricia García Gómez ha culminado un proyecto que ha logrado devolver a Miguel Alonso Gómez al lugar que merece en la historia musical española, al tiempo que ha llevado su legado por distintos puntos de la geografía nacional, conectando música, fotografía, patrimonio, mundo rural y memoria viva.
Un centenario que comenzó caminando el territorio
El punto de partida del Año del Centenario tuvo lugar el 25 de agosto, fecha exacta del nacimiento de Miguel Alonso Gómez. Ese día, Villarrín de Campos acogió una ruta cultural y emocional por los espacios vinculados a la infancia, la familia y los primeros recuerdos del compositor. No fue una ruta turística al uso, sino un recorrido íntimo y colectivo, donde vecinos, visitantes y amantes de la cultura caminaron juntos para reconocer el arraigo profundo de Miguel con su pueblo, un vínculo que el compositor mantuvo vivo durante toda su vida, incluso cuando su carrera le llevó lejos de su origen.
La ruta del 25 de agosto se convirtió en un acto fundacional del centenario: una manera de afirmar que la cultura contemporánea también nace en los pueblos, y que el talento rural no solo debe recordarse, sino celebrarse con orgullo.
Un libro como eje vertebrador del Centenario
El eje central del Año del Centenario ha sido la publicación del libro Miguel Alonso Gómez. Una biografía musical en fotos, una obra profundamente personal y documental, escrita por Patricia García Gómez, sobrina segunda del compositor y presidenta de la Fundación que lleva su nombre.
El libro propone un recorrido cronológico por la vida y obra de Miguel Alonso a través de fotografías, documentos personales y acontecimientos clave, muchos de ellos custodiados por la Fundación en Villarrín de Campos. No se trata solo de una biografía, sino de una cartografía emocional y artística, donde la imagen dialoga con la música, la palabra y la memoria.
Esta obra ha sido también una herramienta de mediación cultural: cada fotografía de la exposición asociada al libro incorpora códigos QR que permiten acceder a contenidos audiovisuales, lecturas y piezas sonoras, ampliando la experiencia y acercando el legado del compositor a nuevos públicos.
Una gira cultural por España
A lo largo de 2025, el libro y el legado de Miguel Alonso Gómez han recorrido distintos territorios, demostrando que la cultura que nace en el rural puede dialogar de tú a tú con los grandes centros culturales del país.
Benavente (Zamora) fue uno de los primeros hitos, en el marco del proyecto europeo Interreg AgroHUB, donde la presentación del libro se integró en una experiencia sensorial que unía territorio, producto local y cultura contemporánea.
Sevilla, en el Club de los Raros, acogió una presentación cargada de reflexión artística y escucha, subrayando la dimensión experimental y vanguardista del compositor.
Madrid, en la Casa de Zamora, fue escenario de uno de los actos centrales del centenario, con la participación de compañeros de RNE, Ana Vega-Toscano autora del prólogo del libro y José Iges, amigos y especialistas vinculados a la trayectoria de Miguel Alonso.
Barcelona, en el marco de la Rambla Vila del Llibre, permitió conectar el legado del compositor con nuevos públicos y con el ecosistema literario y cultural catalán.
Cada una de estas presentaciones ha reforzado una idea clave: Miguel Alonso Gómez fue un creador universal con raíces profundamente zamoranas, y su obra sigue dialogando con el presente.
El broche de oro: un vino con Miguel en Villarrín de Campos
El cierre del Año del Centenario no podía celebrarse en otro lugar que no fuera Villarrín de Campos. El 30 de diciembre, el salón-biblioteca de la Fundación Patricia García Gómez acogió Un vino con Miguel. El último brindis del Centenario, un encuentro íntimo, cálido y profundamente simbólico.
Al calor de la chimenea, rodeados de libros, fotografías y recuerdos, los asistentes compartieron un vino Volvoreta, elegido como metáfora del hogar, del tiempo pausado y de la conversación que permanece. No fue un acto protocolario, sino un espacio de encuentro, escucha y agradecimiento colectivo.
Durante el brindis se repasaron los momentos más significativos del año, se leyeron fragmentos del libro y se habló de Miguel Alonso no solo como compositor, sino como hombre, como familiar, como referente y como parte viva de la memoria del pueblo.
Una Fundación como motor cultural del rural
El Año del Centenario de Miguel Alonso Gómez ha puesto de manifiesto el papel fundamental de la Fundación Patricia García Gómez como agente cultural del medio rural. Desde Villarrín de Campos, la Fundación ha logrado articular un proyecto de alcance nacional, demostrando que la cultura no entiende de periferias cuando existe visión, rigor y compromiso.
Gracias a este trabajo, un gran músico zamorano ha recuperado visibilidad, presencia pública y reconocimiento, conectando generaciones y territorios, y situando a Villarrín de Campos en el mapa cultural contemporáneo.
El cierre del centenario no supone un final, sino un punto y seguido. Como se recordó durante el último brindis, la memoria solo muere cuando deja de compartirse. Y Miguel Alonso Gómez, cien años después de su nacimiento, sigue sonando.





